• Contact
  • Connexion

America latina

Los movimientos sociales latinoamericanos

En las últimas dos décadas nuestra América Latina y Caribeña se ha visto atravesada y conmovida por la emergencia de significativos movimientos sociales de raíz popular que en confrontación con el modelo neoliberal implantado en la región cumplieron un papel central en su cuestionamiento y en las transformaciones sociales y cambios políticos acontecidos recientemente en muchos de nuestros países. La consecuente revitalización de los estudios y debates latinoamericanos sobre estas experiencias, tanto en el ámbito académico como político, le otorgaron una creciente centralidad a las temáticas del conflicto y las movilizaciones colectivas que en el pasado reciente habían sido marginadas y casi expulsadas de la ciudadela docta bajo el imperio del pensamiento único. En este sentido, el presente texto aspira a presentar algunas consideraciones respecto del derrotero que en este proceso le cupo al concepto de “movimiento social”, y, en particular, en relación a los desafíos que se plantean al campo del pensamiento crítico.

Así, la primera indagación sobre las significaciones y los contenidos que este concepto ha despertado nos confronta con la constatación de que el mismo reviste, en gran medida por la naturaleza conflictiva de la práctica social a la que refiere, un carácter polisémico. Esta indeterminación resulta, por lo menos, de una doble cuestión : de las confrontaciones teóricas que despierta, por un lado, y de los diferentes contextos sociohistóricos que inspiran su uso, por el otro.

En este sentido, la ambivalencia del concepto remite, en primer lugar, a las diversas interpretaciones que ha suscitado y, particularmente, a su inscripción y rescate por distintos paradigmas en el campo de las ciencias sociales. Más allá de la fortaleza de la evidencia empírica a la que el término remite, su conceptualización en el campo de las ciencias humanas se ha transformado en una arena teórica conflictiva, de disputa a la vez semántica y política en la confrontación entre las perspectivas sistémicas o conservadoras y las del pensamiento crítico, e incluso en los debates al interior de estos mismos campos. Sobre ello se ha señalado cuánto su propia conceptualización corre el riesgo de vacilar entre los extremos del binomio positivista/esencialista en el primer caso, o subjetivista/estructuralista en el segundo, ambos aparentemente irreconciliables pero sustancialmente complementarios en cada uno de los enfoques.

Por otra parte, el propio concepto ha merecido críticas desde diferentes perspectivas respecto de su potencial explicativo. En esta dirección, se ha señalado que, a pesar de su vigencia para referir en un sentido descriptivo a un fenómeno empírico, el mismo aparece estrechamente vinculado a la tradición mecanicista del pensamiento occidental propia de la modernidad, lo que parece condenarlo a similar decadencia (Mellucci, 1999). Desde otras perspectivas, como por ejemplo la corriente francesa del marxismo crítico, se han cuestionado los límites del concepto por enfatizar cierto desmembramiento de las movilizaciones colectivas y funcionar como una noción meramente descriptiva (Béroud y Mouriaux, 2000).

Por contrapartida, desde los diferentes paradigmas se ha resaltado simultáneamente su pertinencia empírica y su capacidad para establecer una distinción entre diversas dimensiones de procesos colectivos muy disímiles entre sí. Desde este lugar, es posible señalar algunas características básicas que pueden considerarse como un terreno relativamente común a las diferentes aproximaciones teóricas y que remiten a la dinámica de un grupo social que formula ciertas reivindicaciones propias y significativas socialmente ; guarda ciertos marcos de solidaridad, relaciones o identidad común ; cuenta con ciertas redes o marcos organizacionales ; y plantea ciertos cuestionamientos o conflictos respecto del marco societal donde actúa. Aunque este piso compartido sea interpretado de maneras diferentes y contrapuestas según la escuela que consideremos y, particularmente, en función de la perspectiva sobre la totalidad social y el proceso histórico que, siendo más o menos explícita, cada corriente suscribe.

En este sentido, el carácter relativamente ambiguo que parece acompañar al concepto debe ser pensado también en relación a las diferencias entre los contextos socio-históricos en el que se enmarcan las prácticas contestatarias analizadas y sus propias particularidades, así como también respecto de los escenarios concretos en los que se inscribe la reflexión misma. Ello supone considerar a los aportes teóricos y analíticos no sólo en su correspondencia con un pretendido objeto sino también en términos de sus efectos de poder/saber sobre el mismo, en el campo de las relaciones de fuerza sociales actuantes. En este sentido, como mencionábamos anteriormente, en nuestro caso partimos de la consideración del proceso vivido en Latinoamérica en las últimas décadas signado por el despliegue de un nuevo ciclo de conflictividad social protagonizado por sujetos colectivos cuya acción y programáticas contribuyeron enormemente a abrir una crisis de legitimidad del modelo neoliberal. A la luz de estas experiencias y sus características y desafíos, este trabajo tiene como propósito revisitar el concepto de “movimiento social” proponiendo una mirada crítica respecto de los diferentes usos y sentidos en los que fue empleado recientemente, haciendo mención a algunas de las discusiones teóricas que suscita y retomando, especialmente, algunos de los principales aportes, debates y retos que se plantearon y se plantean todavía hoy al campo del pensamiento crítico. Ciertamente, a sabiendas de la imposibilidad de profundizar suficientemente sobre estas cuestiones en el espacio disponible en esta ocasión, estas líneas deben ser consideradas en su carácter exploratorio que esperamos aporten elementos para la reflexión latinoamericana.

Télécharger Americal latina y el concepto « movimiento social » PDF - 221.1 ko

Les opinions exprimées et les arguments avancés dans cet article demeurent l'entière responsabilité de l'auteur-e et ne reflètent pas nécessairement ceux du CETRI.