Una cooperativa que gobierna los mercados

Es fácil detener a una persona, pero es difícil detener a 100.

Cuando las personas descubren el poder de la comunidad y la fuerza transformadora del cristianismo, nada los detiene. Héctor Gallegos

René Mendoza V. con Sulma Y. Leiva, Rigoberto Martínez y Ruperto Mejía

Muchas cooperativas en América Latina suelen tener tres finales. Unas nacen muertas por decisión externa, organizadas por el Estado o la cooperación internacional, duran lo que dura la inyección económica externa. Otras se vuelven empresas asumiendo lo social como algo similar a ‘Responsabilidad Social Empresarial’ de las empresas, que son algo más que limosnas publicitando la propia empresa. Y otras que son privatizadas por pequeñas elites y manejadas a su antojo. En los tres casos, las familias asociadas resultan afectadas, su sueño de acceder a mejores mercados (de productos y de capital), de formarse y de cooperar para resolver sus problemas, se desmorona. Ante ello, la Cooperativa Esperanza de los Campesinos, de Panamá, parece ser realmente una esperanza. Este artículo resume lo que es esta cooperativa y explica sus secretos de éxito.

¿Cuál es la novedad de esta Cooperativa ? Es una organización con 47 años y 1,235 asociados, la única de Centroamerica que maneja el comercio vía una distribuidora, 2 supermercados y 5 sucursales de los supermercados en un marco de red con más de 20 grupos, entre ellas otras cooperativas. Es la primera cooperativa de Centroamérica que inició a manejar una torrefactora de café, y la única que procesa 100% del café que acopia (4 mil qq oro) cada año en dos marcas (Café Tute y Café Santa Fe). Es una cooperativa que redistribuye 40% de sus ganancias a través de políticas sociales y 60% directamente a los asociados. Y es una cooperativa que ha influido en el mercado de un distrito (Santa Fe de Veraguas, Panamá) de 16 mil personas, haciendo que el pesaje de productos comprados y vendidos sea más justo, e instituyendo que, contrario al estafador, ser negociante es vender productos en precios bajos. O sea, estamos ante una cooperativa que gobierna los mercados en función de sus asociados y las comunidades.

¿Cuáles son los secretos de esta cooperativa ? Dicho figurativamente, hay tres códigos que inter-actúan entre sí para ‘abrir’ la ‘caja fuerte’ de su éxito ; códigos que ‘abren’ en un contexto de relaciones de poder adverso y en un lugar con históricas resistencias –la indígena ante la invasión española, y el alzamiento del Cerro Tute con la rebeldía de estudiantes contra la Guardia Panameña. Esa trilogía de códigos son, la interiorización de valores expresado como misión, los mecanismos de contrapesos y cohesión social que acompañan la marcha de la cooperativa, y la sostenibilidad de la cooperativa y de sus asociados.

El sentido de misión se dio durante la gestación de la cooperativa, bajo la influencia del sacerdote Héctor Gallegos, que luego de 3 años fue desaparecido en 1971. Jacinto Peña recuerda ese preciso momento, en 1969, en que nació la cooperativa :

Despertamos de lo injusto de los salarios, de la estafa que las tiendas nos hacían con el pesaje y los precios de los productos. Entonces decidimos formar una cooperativa. Pero, ¿Cómo hacer una cooperativa si nosotros creíamos no tener recursos ? Entonces el padre Héctor tiró una moneda de 5 centavos de dólar al centro de donde estábamos sentados, y preguntó : “¿Cuántos confites compramos con esta moneda ?”¡Cinco ! Respondimos. Otro de los presentes buscó en su bolsillo una moneda de 5 centavos. Y otros. El Padre levantó las 10 monedas y dijo que alcanzaba para 50 confites y mandó a un muchacho a comprarlos. Eran las 12 del medio día, estábamos con hambre. El mismo muchacho repartió los confites a los 50 presentes. El padre volvió a preguntar : “¿A qué les sabe ?” Alguien gritó : “¡sabe a gloria !”. El padre concluyó : “Asi se hace cooperativismo.” A la semana siguiente un grupo de Pantanal compró 1 qq de sal para vender y en El Carmen cada quien empezó a ahorrar 10 centavos por semana. Así nació la esperanza de los campesinos, nuestra Cooperativa.

Esa gestación fue la conexión entre la institución del cooperativismo (algo externo) y la institución religiosa transformadora (algo interno) en un grupo de pequeños productores (algo local). Éstos, ante un contexto adverso de grandes productores pagándoles bajos salarios y tiendas engañándoles con el pesaje y los precios, despertaron y vislumbraron oportunidades, de tierras nacionales que podían trabajarlos y de tener tiendas sobre la base de sus propios recursos. El aprender, descubriendo lo oculto de las cosas, les hizo cambiar : los pobres pueden ahorrar y pueden trabajar en la propia tierra ; pueden unirse y compartir la fuerza de su fe para construir justicia. He ahí su misión.

En la marcha de la cooperativa, en las duras y en las maduras, los contrapesos y la cohesión grupal les han sido importantes. La Junta Directiva, la Junta de Vigilancia y la Asamblea funcionan asumiendo decisiones estratégicas y cuidándose entre sí ; mientras 92 trabajadores, que también son socios y socias, en el lado empresarial se encargan de gestionar el comercio. No son juez y parte ; la gerencia no decide por la junta directiva ni viceversa. Hay, además, un grupo de fundadores de la cooperativa que, teniendo cargos o no, permanecen vigilantes de la marcha de la cooperativa. Los directivos y gerentes tienen alta rotación, mientras los líderes fundadores permanecen. En los 92 trabajadores hay fuerte cohesión, lo que es incentivado por una brecha salarial bastante equitativa, la distancia entre el salario más alto y el salario más bajo es de 2 x 1, cuando en el resto de instituciones y organizaciones de América Latina la brecha pasa el 10 x 1 y la media de las empresas en Europa es de 20 x 1. La interacción entre lo asociativo (órganos) y lo empresarial de la cooperativa genera mutua vigilancia por la buena marcha de la cooperativa, algo que les ha permitido superar varias crisis administrativas en sus años.

Completa la trilogía la sostenibilidad de la cooperativa y de sus asociados. La de la cooperativa se ha logrado siguiendo dos principios del sacerdote Hector : ‘medida rebosante’, que es dar más en el pesaje en lugar de quitarle ; y mantener precios bajos en la venta de los productos “porque ninguna organización popular debe robarle al pobre.” En cuanto a la sostenibilidad de los asociados, la cooperativa usa el 40% de los excedentes para becas, ayudas e incentivos para los productores, y el resto 60% para redistribuirlos directamente en los asociados según la cantidad que hayan comprado de la cooperativa. Es decir, la población en general se abastece de la cooperativa por los precios bajos, y los asociados se benefician no solo de los precios, de los préstamos y de los incentivos, sino también de los excedentes. Esto nutre el sentido de apropiación que los asociados tienen de su cooperativa. Recordando la expresión bíblica de, “donde está tu tesoro ahí está tu corazón”, el corazón de los asociados está en su cooperativa.

Con esta base, la cooperativa enfrenta los peligros del mercado que le asechan día a día. ¿Cuáles ? El que el lado de negocio de un país como Panamá basado en una economía de servicios –dinero por el dinero– sustituya lo asociativo de la cooperativa ; el que la centralización de las decisiones y la concentración de recursos, que tantas veces ha erosionado a las cooperativas en América Latina, tiente a las nuevas generaciones de la cooperativa ; y el que la lógica del subsidio desde afuera y desde la misma cooperativa, en lugar de inspirarse en la Ley de los Talentos (Mateo 25), se erija como ‘lo social’ de la cooperativa. Son peligros que la cooperativa ha sabido enfrentar, gobernar los mercados a favor del ser humano ; lo ha hecho a lo largo de sus 47 años.

Esto nos hace recordar la distinción que Brafman y Beckstrom (2006), en su libro “La araña y la estrella de mar”, hacen, precisamente de la araña y de la estrella de mar. Ambas se parecen, sus brazos nacen de un cuerpo central ; pero son diferentes. Si aplastas la cabeza de la araña, ésta se muere ; mientras no encuentras la cabeza de la estrella de mar, si le cortas por la mitad se vuelven dos estrellas de mar, y si les cortas sus brazos se multiplican aún más. Las fuerzas oscuras creyeron que desapareciendo al sacerdote Héctor acabarían con el movimiento campesino de Santa Fe. La cooperativa La Esperanza de los Campesinos parece una estrella de mar, se reproduce y se multiplica en 10 veces 100. Más descentralizada, más apegada a su misión y más recupere la formación y su carácter de movimiento campesino, más será como una estrella de mar, la esperanza de los campesinos de América Latina.


Les opinions exprimées et les arguments avancés dans cet article demeurent l'entière responsabilité de l'auteur-e et ne reflètent pas nécessairement ceux du CETRI.